La Corte fijó reglas para garantizar el derecho a morir dignamente de menores con discapacidad intelectual.
La Corte Constitucional, mediante la Sentencia T-057 de 2025, estudió un caso relacionado con el derecho a morir dignamente de un adolescente de 16 años con discapacidad cognitiva, enfermedades incurables y un cuadro clínico que le ocasionaba dolor crónico e intenso. La solicitud para activar el procedimiento de eutanasia había sido presentada por su madre. El caso llevó a la Corte a analizar un asunto particularmente complejo: cómo debe determinarse la voluntad de un menor de edad con discapacidad intelectual cuando no puede expresar directamente su decisión respecto de la eutanasia.